Hoy estoy con uno de esos días en los que no tengo ganas de hacer nada. Nada, eh. Sólo dormir, muchas muchas horas. De hecho, no hice muchas cosas que tenía que hacer por pura fiaca. El problema es que después me arrepiento. Pero no puedo, no me responde el cuerpo, no me puedo obligar a hacer las cosas porque simplemente, el peso de mi cuerpo es mucho más fuerte que el de mi voluntad.
¿Creen que es posible que la mente le gane al cuerpo, y podamos contra todo malestar hacer lo que tenemos que hacer?
sábado, 16 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
Y la vida pasa tan rápido, y a veces las horas que no alcanzan, y mis miedos que no me dejan moverme, y las profecías autocumplidas como decía Watzlawick; que no puedo ser esto, que siempre me pasa aquello. Que sólo sirvo para esto, que nunca podré ser esto.
Todas profecías autocumplidas, y mentiras, o no, pero todo es psicológico dicen. Y esta catarsis, y cientos de catarsis, o khatarsis, o la facultad que me empieza a comer la cabeza, o que prefiero comerme la cabeza para no pensar en vos, en nadie, en nada que me haga doler el pecho, sí, el pecho porque nuestra psiquis lo relaciona con el corazón y los sentimientos, no porque tenga problemas cardíacos. Pero psicológico o no, me duele el pecho, o me duelen los ojitos de ganas de llorar pero no lloro, porque ya no quiero llorar. Porque fui fría, después fui tibiecita, y ahora puedo hundir el Titanic. No quiero llorar, no puedo llorar. No me gusta llorar, porque no me gusta ser débil, sentirme débil. Así de sencillo, y tan tan complicado. Lloro con canciones, eso sí. Pero no con las canciones cursis, como antes, no. Lloro con esas canciones que te dejan moraleja, como "Llegaremos a tiempo". Quizá porque lo que más miedo me da es que disparen por fuera y me maten por dentro. Porque si me matan por dentro, lo pierdo todo, si lo mejor que tengo está ahí, adentro. Pero me cuesta que la gente lo vea, porque claro, carcaza. Falsa seguridad, requete falsa. Mis amigos saben cómo soy, mis verdaderos amigos (y se cuentan con los dedos, eh). Después hay muchos que conocen algo de mí, y les cae bien. Hay muchos, muchos, que se piensan que las saben todas y no me conocen ni un poquito (pasa siempre, supongo).
Y no sé por qué empecé a escribir, palabras, perras negras diría Cortázar. En estos momentos lo entendés cuando habla de perras negras, aparecen, te atrapan por la espalda, y estás escribiendo sin parar cuando solamente querías hacer una entrada cortita en tu blog, que es tu único momento del día en que te conectás con lo más lindo de vos misma, que es tu interior, que es tu literatura, que es la poesía que te arde en el pecho (sí, de nuevo en el pecho), y no te deja escapar. Poesía porque es un mensaje bastante poético,pero tengo claro que es prosa. Siempre tuve que escribir en prosa. No sé por qué .
domingo, 3 de abril de 2011
Militancia, esa palabra...
El otro día me pasó algo que me llenó de orgullo. En mi facultad, hay un portal periodístico, y escribo en él. El otro día, el coordinador me mandó un mail que decía: ¿Te gustaría escribir una nota sobre la militancia, y lo que significa hoy en día?. Tuve tal sensación de satisfacción al poder juntar mis dos amores (la escritura y la política) en un mismo trabajo, y a pedido, que quería compartirlo. Con ustedes, lo que escribí. Acepto sugerencias antes de enviarlo :)
Militancia, esa palabra...
“En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano.” Rodolfo Walsh
Militancia, esa palabra...
“En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano.” Rodolfo Walsh
Me imagino en un estadio. El estadio está repleto, se acerca un gran evento. Gente de todos lados ha llegado, se ha movido, ha hecho todo lo que le fue posible para estar ahí. Para apoyar a los suyos. Se escuchan gritos, cantos, gente alentando. Se ven banderas. Hay personas emocionadas, otras enfervorizadas. Todas están allí por el mismo motivo.
La imagen puede remontarlos enseguida a un partido de fútbol, y está bien. Porque la militancia me recuerda mucho a la pasión por el fútbol (por lo menos, desde mi mirada de argentina). Y me parece interesante, ya que vamos a hablar de militancia, arrancar así. Porque para aquellos que no son apasionados de la política, les cuesta a veces entender a un militante.
“¿Vas a ir hasta allá sólo para escuchar el discurso de un político corrupto?”, “¿Vas a perder todo el sábado para ir a una marcha?”, “¿Por qué no te dejás de pavadas y te ponés a trabajar?”, son la clase de preguntas que suelen hacerte cuando decís que estás “militando”. También pueden preguntarte “¿Y qué es lo que hacen?”.
Bueno, partamos por el principio. Hacerse, se hacen muchas cosas, y se pueden hacer muchas más. Lo importante no es lo que el militante hace, lo importante es por qué lo hace. Porque el que milita, lo que tiene son convicciones: cree en una causa, y apuesta todo por ella. No es dogmático, aclaro, porque ese no sería militante, sino más bien fanático. Pero aunque pueda aceptar las miradas de otros, y aunque esté dispuesto a aceptar críticas sobre su actuar y también esté dispuesto a mejorar, nunca va a ceder en cuestiones de principios. Sus principios, su “causa”, están por encima de todo.
¿Por qué militar? Bueno, para empezar, porque más allá de lo que muchos pueden creer, si hay algo que no se hace cuando se milita es perder el tiempo. Porque el tiempo usado para la militancia vale, vale mucho. Y esto es así porque la militancia es la única manera de obtener resultados.
Aclaremos algo: ser militante no es pertenecer a un partido político. Se puede seguir a un dirigente, pero ese seguir, ese apoyar, no es el fin, es el medio. El fin es obtener aquello que estamos convencidos que es necesario para mejorar.
Hoy por hoy se escucha mucho hablar de la importancia de la vuelta de los jóvenes a la política. Como joven, me alegra que por primera vez desde que tengo uso de memoria, escucho hablar de la juventud en positivo. Me habían acostumbrado a creer que la “juventud estaba perdida”, que “los chicos se interesaban por nada”, y cosas similares. Hoy, sin embargo, somos testigos de que esa realidad está cambiando. No sólo el fútbol genera pasiones hoy en Argentina. La política también, genera pasiones tan grandes como el fútbol, o como cualquier otra cosa. Y como en los buenos tiempos, hay muchos jóvenes dispuestos a luchar por conseguir el país que siempre soñaron.
Los caminos son diversos. Pero la solución es siempre la misma: luchar por lo que se quiere. No es casual que Rodolfo Wash haya escrito la frase que encabeza esta nota. Un ejemplo de militancia como pocos. Periodista cuya libertad de expresión fue verdaderamente cercenada por aquellos que sabían que tenía mucho para decir, y que aún así lo dijo todo, pagando ese atrevimiento con su vida. Nada menos que con su propia vida.
Dicen que soldado que huye sirve para otra guerra. Yo creo que el soldado que continúa en la lucha, le sirve a la historia. Los ejemplos de ello, de San Martín a esta parte, son innumerables. Así que , ¿Por qué no aprovechar el tiempo que estamos viviendo? Se acercan las elecciones, el evento más importante de un país democrático como por suerte es Argentina. Nuestra vida no corre riesgo cuando decimos lo que pensamos. Los dirigentes no sólo no temen nuestra sed de política, nuestro "regreso", sino que los valoran y los fomentan. ¿Por qué no salir a demostrar lo que queremos? ¿Por qué no pelear por lo que creemos? A fin de cuentas, los que están ahora no van a estar por siempre; pero van a seguir estando las ideas, los principio. Esos no se van cuando se van las personas. Por eso debemos defenderlos, por eso es importante la palabra "militancia". Porque la militancia, esa palabra, significa sobre todo dos cosas: presente y futuro. Podemos vivir un presente nimio, y sentarnos a esperar que nuestro futuro lo manejen otros. O podemos levantarnos, y vivir intensamente nuestro presente, lucharlo día a día en pos de nuestro futuro, y el de todos. No es necesario aclarar qué prefiero yo. ¿Y vos qué preferís?
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miércoles, 30 de marzo de 2011
Mmm, a ver, cómo resumir todo lo que se me pasa por la cabeza?
-Llego a casa un poco pasada de rosca, después de haberte visto toda la noche tomar alcohol y chamuyarte a mi amiga que convive con un chabón que tiene un hijo, y no quiero hablar al respecto. O sí, no sé, porque lo más triste es que no pierdo las esperanzas (paaaaaaaabre, qué triste lo mío).
-Veo los TT de twitter. Sigo enojada porque me parece una boludez que durante 3 días sea el tema más importante de la agenda de noticias un supuesto "bloqueo" a Clarín. Dejémosnos de joder, los trabajadores están pidiendo una respuesta a sus reclamos, la justicia actuó citando a los involucrados para aclarar las cosas, y el "bloqueo" se levantó. Eso no es atentado a la libertad de prensa, ni inacción del gobierno. Y si nos vamos a poner cocoros, tendríamos que hablar de los paros docentes que "bloquean" el derecho a una buena educación de nuestros chicos, o del paro de médicos de hoy que "bloquea" el derecho a la salud, y no lo veo en la tapa de ningún diario. Hipócritas.
-Me copé hablando mal de Clarín y me olvidé el siguiente punto. Creo que tenía que ver con lo lindo que se siente ser peronista a veces (muy a pesar tuyo).
-Mañana tengo que entrar a trabajar a las 8, y estoy escribiendo en mi blog.
-Pienso que me tengo que ir a dormir. Mañana temprano hay que escuchar a Víctor Hugo.
-Llego a casa un poco pasada de rosca, después de haberte visto toda la noche tomar alcohol y chamuyarte a mi amiga que convive con un chabón que tiene un hijo, y no quiero hablar al respecto. O sí, no sé, porque lo más triste es que no pierdo las esperanzas (paaaaaaaabre, qué triste lo mío).
-Veo los TT de twitter. Sigo enojada porque me parece una boludez que durante 3 días sea el tema más importante de la agenda de noticias un supuesto "bloqueo" a Clarín. Dejémosnos de joder, los trabajadores están pidiendo una respuesta a sus reclamos, la justicia actuó citando a los involucrados para aclarar las cosas, y el "bloqueo" se levantó. Eso no es atentado a la libertad de prensa, ni inacción del gobierno. Y si nos vamos a poner cocoros, tendríamos que hablar de los paros docentes que "bloquean" el derecho a una buena educación de nuestros chicos, o del paro de médicos de hoy que "bloquea" el derecho a la salud, y no lo veo en la tapa de ningún diario. Hipócritas.
-Me copé hablando mal de Clarín y me olvidé el siguiente punto. Creo que tenía que ver con lo lindo que se siente ser peronista a veces (muy a pesar tuyo).
-Mañana tengo que entrar a trabajar a las 8, y estoy escribiendo en mi blog.
-Pienso que me tengo que ir a dormir. Mañana temprano hay que escuchar a Víctor Hugo.
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Lo días en los que más me inspiro son esos en los que llego un poco excedida de alcohol, y después de haberte visto.
Cómo lo tengo que tomar??
Cómo lo tengo que tomar??
sábado, 26 de marzo de 2011
Siempre me gustó esta película, porque me recuerda a mí. Él es tan yo, actúa tan como yo. Siempre me sentí identificada con esta película, y hoy más que nunca. Siempre uno pasa por esa etapa de querer olvidar a alguien, de desear que haya una máquina lava cerebros que nos permita olvidarnos total y completamente de una persona. Pero yo siempre pienso que me arrepentiría.
No quiero nunca olvidarme de tus besos, ni de ese cosquilleo en el estómago que no sentís con cualquiera. No quiero olvidarme de todas tus palabras, y de tu voz, que no tiene nada tan especial, pero es tuya y me gusta, porque es como dulce, o no sé. Es tuya y eso la hace especial para mí.
Y tampoco me quiero olvidar de que me hiciste sufrir de a ratos, porque ¿Y si te vuelvo a encontrar? ¿Y si no me acuerdo y vuelvo a caer?
Quiero que desaparezcas, pero sos tan importante que no quiero dejarte ir ni un poquito, no quiero olvidarme de nada; aunque eso afecte mis decisiones, aunque eso afecte mi desenvolvimiento, aunque eso afecte mis relaciones con otras personas. No te quiero fuera de mi mente.
Siempre me gustó eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Siempre me recordó a mí, con esas decisiones a medio tomar, con esas idas y venidas de mi mente enroscada, con ese dejarme llevar y luego arrepentirme. Y ahora vos, y me vuelven todos estos viejos vicios. Ya se van a ir, pero espero, nunca del todo.
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