sábado, 7 de mayo de 2011
Hermano mayor
Él era rubio, un corte un tanto ochentoso que le sentaba bien. Pulóver con rombos, camisa asomando, y pantalón color caqui completaban el conjunto para hacerlo todo un hombre. Sus ojos, a pesar de no querer demostrarlo, parecían cansados, un poco perdidos; pero le sonreía a ella, a su lado, con la criatura en brazos.
Subieron al colectivo, y él, diligente, sostuvo el carro del bebé, mientras ella hacía algunas peripecias para poder pasar la tarjeta. Muy caballero, la dejó sentarse, y se quedó a su lado. Miró para un costado, miró para otro, y volvió a posar en ella sus ojos, aún cansados. Como si no debiera estar en ese lugar, como si su corta edad y su pequeña espalda no le alcanzaran para cargar lo que cargaba.
Su madre, con la criatura en brazos, entonces, le sonríe y le dice algo lindo, que sólo ellos pueden oir. Él le devuelve la sonrisa, sincera esta vez, y vuelve a parecer un niño.
Subieron al colectivo, y él, diligente, sostuvo el carro del bebé, mientras ella hacía algunas peripecias para poder pasar la tarjeta. Muy caballero, la dejó sentarse, y se quedó a su lado. Miró para un costado, miró para otro, y volvió a posar en ella sus ojos, aún cansados. Como si no debiera estar en ese lugar, como si su corta edad y su pequeña espalda no le alcanzaran para cargar lo que cargaba.
Su madre, con la criatura en brazos, entonces, le sonríe y le dice algo lindo, que sólo ellos pueden oir. Él le devuelve la sonrisa, sincera esta vez, y vuelve a parecer un niño.
jueves, 28 de abril de 2011
¿Cómo se lo explico a mi vieja?
A lo largo del tiempo, mi madre ha conseguido mandar mensajes de texto con su celular, hacer búsquedas eficaces en google y manejar medianamente bien el facebook. Aún así, el tema de las nuevas maneras de relacionarnos que tenemos los jóvenes no le terminan de cerrar. No le copa que haya más comunicación virtual que cara a cara, que chicos y chicas salgan de parranda y beban alcohol, y sobre todo, no comprende las comúnmente denominadas (y digo comúnmente denominadas porque así las denomina facebook) relaciones abiertas.
Digamos, no es una mina cerrada ni mucho menos. Pero para ella, que yo salga un día a solas con un chico es algo así como una "cita", y es el comienzo de algo serio. No le cabe en el bocho la idea de que puedo salir con un muchacho simplemente para pasarla bien un rato, sin ninguna intención de enseriecer nada.
El otro día estaba pensando en esto, y me di cuenta que explicarle las maneras de relacionarse entre hombres y mujeres (lo que ya de por sí es complicado por las diferencias entre unos y otros) ahora se vuelve mucho más complejo. Antes, cosas como chapes de una noche no eran frecuentes (casi que no existían), mucho menos relaciones, y no había nada de parejas "open minded".
Así que decidí, para facilitar la explicación, hacer un pequeño catálogo de relaciones complejas, como para que se vea mejor la diferencia. Capaz que así me entiende (o me echa de casa):
Garch and Go: la más básica de todas. Conocés a un muchacho, lindo, buen físico, en general poco cerebro. Lo ultilizás para tus fines, y luego, como quien dice, "si te he visto no me acuerdo". Es algo sencillo y no requiere, en general, mucho trabajo, porque si lo que se busca es simplemente un garch and go, cuando alguien da mucho trabajo se lo descarta. Total, muchachos con las características antes mencionadas y dispuestos a pasar una noche con una mujer linda hay de sobra.
Chongo: es un caso un poco más complejo. Aquí se genera un vínculo, quizá algo de cariño. Hay algún tipo de relación, pero la base de ésta es únicamente las necesidades fisiológicas mutuas. Ni más, ni menos. Evidentemente, como se genera algo más de confianza que en el primer caso, puede ser que una de las partes o ambas, vayan cambiando la forma de ver al otro, y pueden pasar dos cosas: o que el chongo devenga en otro tipo de relación, o que desaparezca totalmente ante una cortada de rostro importante.
Amigo con derechos: a primera vista puede pensarse que es igual al anterior. Pero no. Se le parece, es cierto, pero difiere en algo fundamental: mientras que con el chongo, la relación se basa en necesidades fisiológicas mutuas y de los sucesivos encuentros puede ser que surja una amistad, con los amigos con derechos pasa exactamente al revés; la relación está basada en la amistad, y puede ser que surjan deseos entre ellos. Creo, y permitanme la osadía, que es la más común de las relaciones abiertas. Porque es muy común que suceda que, de buenas a primeras, le tengamos ganas a un amigo. (Al margen de las reflexiones que aquí me convocan, quiero decir que soy una convencida de que la amistad entre el hombre y la mujer existe, pero que es complicada... es complicada). En este caso, como en el anterior, también es posible que una de las partes o ambas empiecen a querer otra cosa, porque la confianza entre ellos es mayor que en cualquiera de los otros casos. Pueden pasar dos cosas: o que el amigo con derecho devenga en otro tipo de relación, o que se acabe la amistad. En el mejor de los casos, puede suceder que ambos reflexionen y lleguen a la conclusión de que mejor seguir siendo amigos; la relación no volverá a ser la misma.
Relación abierta propiamente dicha o "open minded": es la más seria de todas las antes mencionadas. Como su nombre lo indica, por empezar, implica una relación, algo más "serio". Sin embargo, da lugar a infidelidades, que no son consideradas tales porque después de todo, si estamos en una relación abierta podemos hacer lo que nos plazca. Es complejo. Me inclino a pensar que es el punto de la relación el la cual quiero algo serio con la otra persona, pero todavía no estoy dispuesto a renunciar completamente a la joda. Muchas parejas siguen por años con esta mentalidad, sin embargo, lo que implica que cada uno puede hacer lo que quiera mientras no dañe al otro. Es el caso más paradigmático de los nuevos tiempos que corren.
Evidentemente, en el medio se pueden agregar tantos tipos de relaciones como de la imaginación, porque estoy segura que hay muchos más. Esta fue una primera aproximación, como para ordenar un poco el panorama.
¿Creen que mi vieja lo puede entender?
sábado, 23 de abril de 2011
Si yo, tú
"Si yo... tú.
Si caes... yo contigo
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo... encuéntrame.
Si te pierdes... yo contigo
y juntos leeremos en las estrellas
cual es nuestro camino.
Y si no existe... lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido
haré puentes con tus abrazos
pues lo que tu y yo hemos vivido
no son cadenas…
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo...tú.
Si dudo, me empujas
Si dudas, te entiendo
Si callo, escucha mi mirada
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas... silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te de luz.
Si yo... tú.
Si tú... yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, llorare
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo... tú.
Si tú... conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea mas bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando,
que el tiempo no ha pasado
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lagrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
solo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tu,
y eso me calma,
y eso me cura…
Si yo... tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mi, si quieres... prueba."
Si caes... yo contigo
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo... encuéntrame.
Si te pierdes... yo contigo
y juntos leeremos en las estrellas
cual es nuestro camino.
Y si no existe... lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido
haré puentes con tus abrazos
pues lo que tu y yo hemos vivido
no son cadenas…
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo...tú.
Si dudo, me empujas
Si dudas, te entiendo
Si callo, escucha mi mirada
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas... silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te de luz.
Si yo... tú.
Si tú... yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, llorare
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo... tú.
Si tú... conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea mas bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando,
que el tiempo no ha pasado
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lagrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
solo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tu,
y eso me calma,
y eso me cura…
Si yo... tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mi, si quieres... prueba."
martes, 19 de abril de 2011
Ser platónico
Después de años de decirme Aristotélica,de hacerme llamar aristotélica, me vengo a dar cuenta, a mis 20, que me gusta mucho más Platón. O sea, en líneas muy generales hablando,porque no estudié filosofía profunda, y sigo pensando que Aristóteles fue un genio de genios, pero... Lo mire como lo mire, soy idealista. Y no sólo de los ideales, también de las ideas (parece lo mismo,pero no lo es necesariamente). Digo. Existen, por ejemplo, los enamorados. Existen hechos que confirman la existencia del amor. Pero el amor es otra cosa, tiene que se otra cosa. Algo mucho más enorme, algo infinitamente imposible de alcanzar, algo que existe por sobre nosotros, y por sobre todos los enamorados. El amor tiene que existir de antes de que existan los enamorados, porque sino.. ¿Cómo supieron los amantes que estaban enamorados? Sí, alguien le habrá puesto alguna vez el nombre a ese sentimiento, pero el sentimiento ya estaba, y los que lo experimentaron primero supieron que era algo mucho más grande que ellos, algo que ya estaba ahí a pesar suyo y los excedía. Entonces cómo pensar que el concepto de amor sólo existe DESPUÉS de los enamorados?
Como el amor, pasa con todo. Por qué existe el miedo? Una persona tuvo miedo alguna vez, y le puso "miedo" a ese sentimiento por nombre, pero el miedo es algo más grande que la persona que lo sufre.
Y para qué hablar de miedo? Hablemos de esperanza. ¿Si no hubiera personas esperanzadas, no existiría la esperanza? Digo.. Si mañana, por obra del diablo (que ese vil traidor siempre anda intentando hacer este tipo de cosas) consiguiera extinguir a todos los esperanzados... ¿No resurgiría la esperanza en el corazón de alguien que, sin saber lo que es, la siente? ¿Se llamaría esperanza de nuevo? Y si eso ocurriese... ¿Estaría "conceptualizada" de la misma manera? No importa, porque sea como fuere existe y sigue existiendo, trascendiendo a quienes la ejercen.
Entonces, la pregunta que desde Platón nos venimos haciendo.. ¿Qué es lo real?
No soy filósofa, y dudo que en unos pocos caracteres de mi blog vaya a descular un misterio tan antiguo como "qué vino primero, el huevo o la gallina?". Sólo diré que hoy, en mi clase de Historia de las Ideas Políticas, se me descubrió un velo. Pude entender qué decía Platón cuando hablaba del mundo de las ideas. Hablaba de todo esto, hablaba de estas cosas que viven por encima de los hombres, que lo trasciende a él y a todos los seres que habitamos este mundo, y que seguirán allí cuando nos vayamos. Porque es lo verdaderamente real.
Quizá en mi calidad de católica, guste de atribuirle algo de esto a Dios. Pueden tomarlo o dejarlo, pero lo cierto es que estoy más idealista que nunca!
Etiquetas:
descubrimientos,
dudas existenciales,
ensayos y reflexiones
lunes, 18 de abril de 2011
He llegado a la conclusión de que el deseo entre dos personas, sobre todo si no se ven cotidianamente, es una de las cosas que jamás desaparecen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)